Tus valores: El GPS interno para la toma de decisiones

 


Hace un par de años acepté participar en un proyecto de investigación que, en el papel, sonaba emocionante: visibilidad internacional, trabajo con colegas de otras universidades y la posibilidad de publicar un artículo. Sin embargo, a medida que pasaban las semanas, empecé a sentir una incomodidad difícil de nombrar. No era el trabajo en sí, era muy interesante, sino algo más profundo.

Un día, en medio de una reunión, me di cuenta de que llevaba semanas sacrificando el avance de mi tesis doctoral, mis círculos de lectura y hasta los fines de semana con mi familia. El proyecto había ocupado un espacio que chocaba con lo que yo más valoro: la docencia y el equilibrio personal. En ese momento entendí que mi malestar no era estrés común, sino desalineación con mis valores.

Los valores como brújula

Los valores son como el GPS interno que nos orienta (M.H. Pelletier, 2024). Cuando actuamos en coherencia con ellos, nuestras decisiones nos dan energía; cuando los ignoramos, terminamos drenados, incluso si el resultado externo es “exitoso”.

El problema es que muchas veces tomamos decisiones automáticas, sin detenernos a pensar si lo que estamos diciendo “sí” encaja con lo que más nos importa.

Un ejercicio poderoso es listar tus valores principales. Puedes empezar escribiendo palabras que representen lo que te motiva: aprendizaje, libertad, colaboración, creatividad, familia, seguridad, impacto social. Luego, elige los tres más importantes para ti en este momento de tu vida.

Hazte estas preguntas, ¿qué actividades de mi semana actual honran estos valores?, ¿en qué compromisos estoy invirtiendo tiempo que no los reflejan?, ¿qué ajustes puedo hacer para vivir más alineado a ellos?

Microdecisiones alineadas

No es necesario hacer grandes cambios de golpe. Empieza por una decisión pequeña:

• Si tu valor principal es la creatividad, agenda tiempo para escribir, pintar o idear algo nuevo.

• Si es tu familia, protege al menos una cena a la semana sin distracciones.

• Si es el aprendizaje, inscríbete en un curso o bloquea tiempo para leer.

Lo importante es que esa elección sea intencional.

Valores en los equipos

Los equipos también tienen valores, explícitos o implícitos. Cuando un líder facilita conversaciones sobre ellos —por ejemplo, preguntando qué es lo más importante para el equipo a la hora de tomar decisiones—, se crea coherencia. Esto evita tensiones y duplicidad de esfuerzos. Un equipo que valora la colaboración no debería premiar solo los logros individuales, y uno que prioriza la innovación no puede castigar los errores que vienen de probar cosas nuevas.

Mi aprendizaje

Volviendo a mi proyecto, decidí renegociar mi participación. Reduje mis tareas, dejé de asistir a reuniones que no eran esenciales y recuperé tiempo para repotenciar mis clases. Fue difícil al inicio, pero sentí un alivio inmediato: había vuelto a alinear mi agenda con mis valores.

Porque cuando tus valores son el GPS, cada “sí” y cada “no” se vuelven más claros. Y eso, a la larga, es una de las formas más potentes de cuidar tu resiliencia.

 

Lima, 15 de octubre del 2025

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